Una de las primeras cosas que  debemos aprender es que NADA en este mundo es permanente, estable, o absolutamente verdadero. Y que la paz, felicidad, la armonía, y el amor, verdaderos no están ahí, donde todo cambia, sino en su propio interior, su Yo esencial o Naturaleza Búdica.

También aprenderás y COMPRENDERÁS que la depresión (No me refiero a la depresión clínica severa) pese a todas las opiniones en contra, tiene un lado bueno, nos puede ayudar a darnos cuenta de la intemporalidad de la cosas, que nada dura para siempre.

Al darnos cuenta de que estamos sujetos, a la vejez, a la enfermedad, a la muerte o a los ciclos de baja energía, de pérdida, desamor, carencia, despertamos de repente al comprobar que el mundo hasta entonces familiar, conocido y seguro se derrumba.  Sentimos que nos han quitado el piso.

Y decimos ¿Esto es todo? Tantos años de bregar, sufrir, para morir sin ton ni son, para terminar enfermos, o inválidos… ¿eso es todo?

Es aquí que tener experiencias como las depresivas nos despiertan y nos hacen reaccionar y es cuando nuestro viaje espiritual se llena de sentido; de otra manera no estaremos convencidos de la naturaleza insustancial del mundo samsárico. Esto es lo que aprenderás, comprenderás en esta terapia, apoyado por poderosas meditaciones, ejercicios, prácticas espirituales y mentales.

¡QUIERO UNA TERAPIA!